jueves, 29 de abril de 2010
martes, 30 de marzo de 2010
En el fondo de su alma...
...sentía que había obrado de un modo vil, bajo y cruel; se daba cuenta de que no tenía derecho de juzgar a nadie, ni siquiera de mirar a nadie a la cara. Ya no podía considerarse como un hombre noble, magnánimo y encantador como antes. Y, sin embargo, debía serlo para seguir llevando una vida alegre y animada. Y para ello no había más que un medio: no pensar en lo que acababa de ocurrir. Eso fue lo que hizo.
Resurrección. León Tolstoi
jueves, 25 de marzo de 2010
miércoles, 24 de marzo de 2010
martes, 15 de diciembre de 2009
lunes, 2 de noviembre de 2009
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