Existen cinco variantes caracteriólogicas del tonto. Una, el tonto: igual a ignorante. Dos, el simple: igual a tonto que se sabe tonto. Tres, el necio: igual a tonto que no se sabe tonto. Cuatro, el fatuo: igual a tonto que no se sabe tonto y encima quiere hacerse el listo. Y cinco, el insensato: tonto que no se sabe tonto y encima quiere gobernar. La clasificación es de un tal Castellani, que afirmó que Cristo amó al menos a las dos primeras variantes. No es fácil resisitirse a formar parte de alguna de las cinco, pero tratremos, al menos, de escapar a las otras tres.
viernes, 8 de agosto de 2008
viernes, 1 de agosto de 2008
Antiguas cartas
Le pedí a Marcos que me enseñara la carta. Se la escribí hace diez años desde Irlanda. Entonces escribíamos cartas. Pero me dijo que la tenía en casa de sus padres. ¿De qué sirven las cartas guardadas? Son como palabras quemadas por el paso del tiempo.
miércoles, 30 de julio de 2008
martes, 29 de julio de 2008
Desde mi atalaya
"Porque se me ha revelado que el hombre es en todo semejante a la ciudadela. Destruye los muros para asegurarse la libertad; pero ya es sólo una fortaleza desmantelada, y abierta a las estrellas. Entonces comienza la angustia de no ser".
Antoine de Saint-Exupery. Ciudadela
domingo, 27 de julio de 2008
jueves, 24 de julio de 2008
El síndrome Anna Ostrowska
Trabaja en una agencia de viajes polaca. Es tours manager y además de polaco habla inglés. Le mandé un email porque la conocí en 1991. ¿Se acordará de mí? ¿Recordará mi nombre como yo el suyo? ¿Sabrá bailar? ¿Estará casada? ¿En quién pensará... ahora?
Me contestó que no podía ser, que entonces ella sólo tenía once años. Aquel día olvidé tomar mis pastillas contra la melancolía... y puse su nombre a un hámster ruso.
Me contestó que no podía ser, que entonces ella sólo tenía once años. Aquel día olvidé tomar mis pastillas contra la melancolía... y puse su nombre a un hámster ruso.
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